Europa se compromete con el desarrollo en la región del Sahel

Ciudadanos malienses
Foto: Unicef

La falta de lluvia, las pobres cosechas y el aumento del precio de los alimentos se conjungan en la región africana del Sahel desde hace tiempo para instalar en ella una crisis, que en los últimos tiempos se agrava por la situación de los trabajadores migrantes que regresan de Libia sin ingresos ni trabajo. A este escenario se suman otras dificultades como la inseguridad y el terrorismo que se viven en la región, que afectan a los desplazamientos de los trabajadores humanitarios.

Con la intención de ayudar a paliar esta complicada realidad, la Unión Europea ha anunciado su compromiso con la región del Sahel en los ámbitos de la cooperación al desarrollo, la ayuda humanitaria y el apoyo a la paz y la seguridad.

Esta ayuda se traduce en unos 5.000 millones de euros destinados a Burkina Faso, Malí, Mauritania, Níger, Senegal y Chad, con la finalidad de ayudar a estos países a afrontar los retos específicos de la región. Nos referimos a la seguridad, estabilidad, desarrollo y resiliencia. Ésta última es la capacidad de una persona física, un hogar, una comunidad, un país o una región de resistir, adaptarse y recuperarse rápidamente de tensiones y perturbaciones tales como la sequía, la violencia, los conflictos o las catástrofes naturales.

En concreto, la gobernanza, el Estado de Derecho, la seguridad, la prestación de servicios sociales, la agricultura, la seguridad alimentaria, el comercio y la integración regional son el núcleo de los programas de desarrollo que la UE tiene previstos para la zona en el periodo 2014-2020. Según el comisario de Desarrollo de la UE, Andris Piebalgs:

La región del Sahel es una prioridad para la UE y en ella utiliza todos sus instrumentos para hacer frente a una situación compleja. Estamos decididos a continuar y aumentar nuestro apoyo tanto a los estados como a la población del Sahel. Nuestro enfoque se basa en el principio de que la seguridad es un requisito previo para el crecimiento: sin ella no hay desarrollo

Una de las regiones más pobres del mundo

El Sahel es una región especialmente vulnerable a la mayoría de las plagas que obstaculizan la autoridad estatal y la capacidad de los estados de prestar eficazmente servicios básicos, fomentar la participación política de base amplia y consolidar el Estado de Derecho, según la UE.

Con el fin de ayudar a los países de la región a atajar las causas profundas y las consecuencias de la crisis en el lugar, la Comisión Europea puso en marcha en 2012 una asociación internacional a favor de de la resiliencia en el Sahel, junto con gobiernos, organizaciones regionales, organismos de Naciones Unidas y entidades humanitarias y de desarrollo.

Naciones Unidas, el Banco Mundial, el Banco Africano de Desarrollo, la Unión Africana y la UE confirman su compromiso con esta iniciativa, con la que se han fijado el objetivo de movilizar 750 millones de euros a lo largo de los tres próximos años.

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