cerebro humano 2Un estudio que publica la revista científica JAMA Neurology y que han realizado investigadores de la Universidad de Brown y del Instituto Banner de Alzheimer indica que los niños que llevan el gen APOE E4, asociado con un mayor riesgo de la enfermedad de Alzheimer, presentan diferencias en su desarrollo cerebral con respecto a los niños que no tienen ese gen.

Este gen APOE E4 se relaciona con una mayor probabilidad de aparición del Alzheimer en época tardía, por lo que se considera un factor de riesgo. Por este motivo, los científicos autores del estudio querían, en primer lugar, comprobar qué variación del gen APOE se daba con mayor frecuencia.

Para la realización de este trabajo tomaron imágenes de los cerebros de 162 bebés sanos, de los que 60 contaban con la variante E4 del gen. En la comparación con los que habían desarrollado variantes distintas, los niños con APOE E4 poseían un crecimiento mayor del lóbulo frontal y una disminución en diferentes áreas de las zonas media y posterior, que son las zonas afectadas cuando experimenta una aparición tardía del Alzheimer.

El estudio plantea que los cerebros de los portadores de APOE E4 tienden a desarrollarse de forma diferente muy pronto en la vida de los que no llevan E4, aunque no significa que todos estén destinados a tener Alzheimer en un futuro.

Por tanto, este trabajo plantea que los cambios pueden proporcionar un ‘punto de apoyo’ para las distintas patologías que pueden llevar al Alzheimer y mucha información sobre el desarrollo de este gen y su incidencia en la enfermedad de Alzheimer, puesto que las estadísticas indican que el 60% de las personas que desarrollan la enfermedad tienen, al menos, una copia del gen APOE en su variante E4.

El distinto desarrollo del cerebro incide, además, tanto en la materia gris, parte del cerebro que contiene neuronas y fibras, como en la materia blanca que contiene el material graso que aísla las fibras nerviosas y que según los expertos tienen relación con la aparición y el desarrollo del Alzheimer.

Así, los expertos indican que este trabajo ayudará a la investigación de la enfermedad y este gen se convierta en objetivo para nuevos tratamientos.