España encabeza el ranking europeo en cualquier clasificación que se haga de indicadores de pobreza y, además, se ha convertido en uno de los países de la Unión Europea donde la renta se reparte de manera más inequitativa. Así lo confirma el estudio ‘Precariedad y Cohesión Social’ llevado a cabo por la Fundación Foessa y Cáritas Española.

Ante esta situación y ante la plausible exclusión social que viven muchos colectivos en la actualidad, ambas entidades destacan el papel fundamental que juega la familia como elemento nuclear para enfrentarse a situaciones complicadas.

Y es que, según dicho informe, las rentas han caído notablemente y el aumento de la desigualdad está más presente en los hogares españoles debido al hundimiento de las rentas más bajas.

De hecho, el porcentaje de hogares sin ingresos ha crecido del 2% al 4% en el último trimestre del 2013 y el número de familias en esta situación ha pasado desde unas 300.000 a mediados de 2007 a casi 700.000 a finales de 2013.

De este modo, se constata que los ámbitos del empleo, de la vivienda y la salud son los que más han aportado al aumento de la fractura social, que ha crecido de forma considerable en España, dejando a cinco millones de personas en situación de exclusión severa, un 82,6% más que en 2007.

La incidencia de los problemas de exclusión del empleo se multiplican por 2,5 y los de salud se duplican; los problemas de vivienda se incrementan un 36% y también asciende el número de hogares que, para mantenerse, deben hacer un esfuerzo económico tan importante que los coloca en situaciones de pobreza severa.

A pesar del daño que causan estas cifras en la sociedad española, el capital social y relacional no presenta indicios que indiquen que se esté viendo afectado por el deterioro significado que sí se registra en ámbitos como el económico, la salud o la vivienda.

Para los expertos de Foessa, esto supone una oportunidad a la hora de construir una respuesta más solidaria y participativa a los efectos de la crisis por lo que ambas entidades sociales insisten en el papel fundamental que desempeña la familia para enfrentar las situaciones más complicadas.

El informe concluye que preservar el mantenimiento de este recurso de capital social es de vital importancia, tras la muestra evidente de un poderosísimo elemento nuclear.